Pocas semanas después del arranque de la vendimia 2026, los primeros vinos del la DO Penedès ya han sido degustados por los expertos del consejo regulador. Un panel de catadores, formado por enólogos, sumilleres y técnicos del sector, ha comenzado esta semana, en la sede de Vilafranca del Penedès, a evaluar los nuevos vinos de la reciente añada. De acuerdo a fuentes internas, se trata del “primer paso del proceso de calificación que tienen que superar todos los vinos antes de salir al mercado con el sello de calidad de la denominación de origen”.
Las primeras muestras corresponden a los vinos jóvenes de la añada, blancos y rosados elaborados con variedades como el xarel·lo, el macabeo, la garnacha tinta, la cariñena, etc. “Por su juventud”, explican, “son vinos frescos, vivos y muy aromáticos, con la fruta en primer plano. Por esta añada en que las altas temperaturas han adelantado la vendimia en julio”.

Uno cata que garantiza la calidad del vino que se comercializa
“La calificación”, sostienen, “es el mecanismo que asegura que cada vino que lleva el nombre Penedès cumple lo que promete”. El personal técnico de la DO Penedès toma muestras de todas las partidas de vino de cada bodega, que deben someterse a un análisis fisicoquímico en el laboratorio oficial para comprobar parámetros como el grado alcohólico, la acidez y el sulfuroso. Las partidas deben cumplir los indicadores analíticos establecidos en el pliego de condiciones y, además de ello, un panel de catadores evalúa a ciegas cada muestra para asegurar la calidad organoléptica y la fidelidad a la tipicidad de los vinos del Penedès. “Los vinos que no alcanzan el nivel exigido”, concluyen, “no pueden ser amparados por la DO Penedès”.
Las catas de calificación continuarán durante las próximas semanas a medida que las bodegas vayan terminando las fermentaciones y se alargarán a lo largo del año con los vinos con crianza, que llegan al comité de cata una vez completado el período de envejecimiento.

