Ramón Viader Guixà. Presidente emérito de la Associació Catalana d’Enòlegs, de la Federación Española de Enólogos y de la Union Internationale des Oenologues
El enólogo Josep Buján Fernández, nos dejó el pasado martes 3 de noviembre, a sus jóvenes 76 años, víctima de una larga enfermedad. Josep ha sido, sin duda, uno de los grandes enólogos de España. Dedicado en cuerpo y alma, a su trabajo y a Freixenet, pero también al colectivo de enólogos.
Conté con él para formar la junta directiva de l’ACE y de la Federación Española de Asociaciones del Enólogos. Tenía el cargo de tesorero. Pusimos orden en la Asociación Española de Enólogos que luego convertimos en Federación. Organizamos los primeros congresos y viajes. Hicimos un gran trabajo. Aquí, un reconocimiento a su generosidad.
Profesionalmente, tuve la suerte de compartir conocimiento técnico y de él, aprendí mucho, como con tantos otros compañeros enólogos. Para muchos de nosotros, ha sido un maestro. Un gran maestro. Recuerdo y recordaré siempre, horas y horas de interesantes conversaciones en el laboratorio buscando soluciones a los problemas, investigando, innovando constantemente. Oxidación, filtración, estabilización, fermentación, aclarado de las botellas, etc.
Logros en Freixenet
Gracias a sus trabajos, Freixenet fue la primera bodega del mundo que suprimió el aclarado en pupitre pasando a un sistema que permitía aclarar las botellas en poco más de una hora. Fue largo y complejo dada la gran cantidad de factores que intervienen en el proceso. Pero lo lograron. Diseñó una sala para la producción industrial de pies de cuba que permitiera cubrir las necesidades de tiraje de un millón de botellas al día! Un gran reto en el que otros fracasaron. Ninguna bodega en el mundo produce esta cantidad de botellas diarias con el método champenoise. Por Freixenet han desfilado los más insignes enólogos del mundo para visitar y aprender. La sala de levaduras de Freixenet sigue siendo única en el mundo.
Estudiamos conjuntamente realizar el tiraje con levaduras inmovilizadas. Una foto de una botella de Carta Nevada con las «bolitas» en el cuello de la botella «en punta» apareció en la portada de la revista de la Asociación Catalana de Enólogos en enero de 1984. Fue sin duda, un pionero en muchos temas.
Espíritu innovador y mente inquieta
Cuando la Seguridad Alimentaria era un tema casi desconocido en el mundo del vino, él ya se ocupó de poner en marcha unos protocolos. Conjuntamente, diseñamos una serie de controles en los vinos base con el objeto de evitar problemas futuros, en las exportaciones principalmente. Siempre, por delante de los acontecimientos. Espíritu innovador sin duda. Mente inquieta.
Josep no solamente demostró gran inteligencia en los temas técnicos sino una gran habilidad y empatía para hacer un gran equipo a su lado. Formó en Freixenet, un gran equipo técnico y, con frecuencia, me decía que no le preocupaba fichar técnicos de alto nivel que pudieran hacerle sombra. Nada más lejos de esto. Nadie podía hacerle sombra en su especialidad. Tenía la humildad de los grandes hombres. El departamento de enología de Freixenet, incluido su equipadísimo laboratorio -puedo dar fe de ello- es unos de los dos más potentes de España.
Su espíritu innovador lo llevó a diseñar y producir los diez cavas que integran la exitosa familia Cuvee Prestige, de Freixenet: El aclamado Trepat, DS, Reserva Real… Como dato curioso, ha sido el enólogo que ha producido más botellas de espumoso en el mundo. ¡¡Unos 1500 millones!!
Pensaba lo que decía y decía lo que pensaba
José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España dice que el éxito lo alcanzan aquellos que poseen tres T: Talento, Trabajo y Tesón. Josep tenía las tres. Pero además, le añado yo, tres P: Planificación, Preguntar y Prudencia. Josep sabía lo que quería, sabía a donde quería llegar y no dejaba nada al azar. Planificaba todo, minuciosamente.
Siempre preguntaba, siempre quería saber más, saber el porqué de las cosas. Como hombre inteligente era prudente. Nunca actuaba de sopetón y siempre pensaba lo que decía y decía lo que pensaba.
Gran catador, participó como miembro del jurado en diversos concursos internacionales. Integrado en el comité de cata del Consejo Regulador del Cava, hacía siempre aportaciones importantes defendiendo la calidad, desde la viña, hasta la bodega y el producto. Como director técnico de Freixenet, tenía un conocimiento muy amplio del sector. Tenía espíritu crítico y sus opiniones eran siempre escuchadas y respetadas. El Consejo Regulador le otorgó en mérito a sus aportaciones la distinción «Excelentes del Cava».
Josep se ha ido con la mente clara, con notable serenidad, transmitiéndonos paz y tranquilidad, asumiendo la realidad. Uno muere cuando le olvidan. Nosotros no te olvidaremos nunca. Estarás siempre presente.
Comparto y compartimos todos, con su familia, el dolor por esta gran pérdida.
