Un estudio publicado en la revista científica Preventive Medicine Reports por los investigadores Kora-Mareen Bühler, Javier Calleja-Conde, Carlo Bressa, Félix Gómez-Gallego, Jacobo Albert, Mateo Pérez-Wiesner y Jose Antonio López-Moreno concluye que las personas con mayor adherencia a la dieta mediterránea, cuyo patrón de alimentación incluye el consumo moderado de vino, presentan mejores indicadores emocionales y hábitos de vida más saludables.
“La adherencia a la dieta mediterránea”, destacan los autores como principal conclusión, “refleja un estilo de vida caracterizado por el equilibrio emocional y el bienestar, con patrones psicosociales distintos para el vino y la cerveza”.
En este sentido, señalan que “una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció significativamente con mayor alegría y menor ira y tristeza”. “Los participantes del tercil superior”, añaden, “reportaron mayor frecuencia de deporte, cocina y actividades sociales, además de mayor satisfacción y felicidad con la vida”. Respecto a la cerveza y el vino, especifican que mostraron patrones distintos. “La cerveza”, indican, “se relacionó con mayor ira, mientras que el vino se relacionó con más deporte y menor ansiedad”.
La investigación, titulada “Adherencia a la dieta mediterránea, bienestar emocional y patrones de estilo de vida en España: un estudio transversal”, analiza la relación entre alimentación, emociones, bienestar subjetivo y estilo de vida, a partir de una muestra de 2.751 adultos de 14 ciudades españolas.
La Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) hace hincapié, en una nota de prensa hecha pública, que los participantes con mayor adherencia a este modelo alimentario practicaban casi el doble de horas de deporte semanal, dedicaban más tiempo a cocinar en casa y mantenían una vida social más activa, con mayor frecuencia de reuniones sociales, y sentían una mayor satisfacción vital y sensación de felicidad y un menor grado de ansiedad.
Impacto del consumo del vino incluido en la dieta mediterránea
La investigación analizó, también en este contexto, el impacto del consumo del vino incluido en la dieta mediterránea y encontró que su consumo se correlacionaba de forma moderada con el bienestar emocional, vinculándose también a la socialización, la felicidad y la satisfacción vital. El vino se consumía con mayor frecuencia con pescado y marisco y se relacionaba con mayor actividad física, mejor aprovechamiento del tiempo y menor ansiedad.
El presente estudio confirma que no solo importa cuánto y qué se consume, si no también cómo, cuándo y en qué contexto. A este respecto, numerosos estudios asocian el patrón de consumo moderado de vino durante las comidas a una reducción del riesgo cardiovascular.
Riesgos y beneficios
Es indudable pues, que el estilo de vida asociado a la dieta mediterránea, con hábitos saludables, moderación y socialización, se relaciona con una mayor percepción de bienestar y calidad de vida, y un mejor estado de salud.
No obstante, FIVIN remarca que los beneficios observados del vino se asocian exclusivamente a consumos moderados y nunca deben promover el inicio de su consumo en personas abstemias. Además, hay evidencia irrefutable de que el consumo abusivo y los episodios de atracón (binge drinking) afectan negativamente la salud, aumentan el estrés fisiológico y deterioran el equilibrio emocional. Por ello, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición defiende un consumo moderado de vino asociado a las comidas, preferentemente en el contexto de la dieta mediterránea y de un estilo de vida saludable, donde el ejercicio, la moderación y la socialización juegan un papel importante.
Enlace al artículo
“Adherencia a la dieta mediterránea, bienestar emocional y patrones de estilo de vida en España: un estudio transversal”: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41567126/
Referencias científicas
- (1) Bühler K, Calleja-Conde J, Bressa C. Adherence to the Mediterranean Diet, emotional well-being and lifestyle patterns in Spain: A cross-sectional study. Preventive Medicine Reports. 2026;61:103374. doi:10.1016/j.pmedr.2026.103374. PMID: 41567126.
- Wine consumption, Mediterranean diet, and cardiovascular risk in two Spanish cohorts. European Heart Journal. 2026.
- Ebrahim IO et al. Alcohol and sleep architecture: systematic review and meta-analysis. Alcoholism: Clinical and Experimental Research. 2013.
