La Denominación de Origen (DO) Montsant, con sede en Falset (Tarragona), ha revolucionado, recientemente, su pliego de condiciones para incorporar nuevas categorías de producto, regular por primera vez los vinos de mínima intervención, reforzar los criterios técnicos que garantizan la calidad de la producción amparada y sustituir a descriptores excesivamente subjetivos por criterios técnicos más precisos y objetivables, según ha informado fuentes del organismo regulador.
La renovación del pliego de condiciones de la denominación tarraconense, que agrupa 16 municipios repartidos principalmente en la comarca del Priorat y parte de la Ribera d’Ebre, rodeando el macizo del Montsant, “tiene como objetivo”, indican, “adecuar la normativa a la evolución de la viticultura y la enología del territorio, preservando al mismo tiempo la esencia que define sus vinos”.
“La reforma”, añaden, “incorpora nuevas categorías de producto, reconoce técnicas de elaboración tradicionales y establece nuevos criterios técnicos que refuerzan el compromiso de la DO con la calidad, rigor e innovación”.
La modificación responde a la voluntad del consejo regulador de mantener una normativa viva, capaz de acompañar a la evolución del sector vitivinícola sin perder de vista la identidad que ha convertido la DO Montsant en una de las denominaciones de referencia del país.
“Entre las principales novedades”, destacan las mismas fuentes, “destaca la incorporación del vino blanco brisado como una categoría diferenciada dentro de los vinos amparados. La modificación reconoce una técnica tradicional de elaboración basada en la fermentación del mosto con las pieles y las semillas -y eventualmente también con el raspón- que aporta unas características organolépticas propias y una personalidad diferenciada que hasta ahora no quedaban recogidas específicamente en el pliego”.
Regulación de los vinos de mínima intervención
Otra de las novedades más relevantes, subrayan, “es la incorporación, por vez primera, de un marco normativo específico para los vinos elaborados por el método de mínima intervención”.
Lejos de limitarse a reconocer esta forma de elaborar, la DO establece unas condiciones especialmente exigentes para que estos vinos puedan ser amparados: vendimia obligatoriamente manual, certificación ecológica, fermentaciones espontáneas, ausencia de aditivos enológicos -excepto un filtrado suave- y un límite máximo de dióxido de azufre muy inferior al por aforo.
De esta forma, hacen hincapié, “a DO Montsant da respuesta a una realidad creciente del sector, pero lo hace desde el rigor técnico, garantizando que esta forma de elaboración continúe ofreciendo vinos fieles al territorio ya los estándares de calidad de la denominación”.

DO Montsant.
Cornudella, Priorat, Tarragona
Más precisión técnica para reforzar la tipicidad
La revisión también actualiza la descripción organoléptica de los distintos vinos amparados, sustituyendo a descriptores excesivamente subjetivos por criterios técnicos más precisos y objetivables.
Paralelamente, se ajustan determinados parámetros físico-químicos y algunos aspectos de los procesos de elaboración para adaptarlos mejor a la realidad vitivinícola actual, siempre manteniendo los criterios de calidad y tipicidad que caracterizan a los vinos de la DO Montsant.
La presidenta de la DO Montsant, Pilar Jus hace alusión “al trabajo sostenido y firme llevado a cabo durante dos años por la comisión de trabajo establecida para la elaboración del nuevo pliego de condiciones, siempre en consenso con los productores, para que éste realmente diera respuesta a la realidad de hoy en la DO Montsant”.
“Con esta actualización”, concluyen, “la DO Montsant reafirma su voluntad de continuar evolucionando junto a sus viticultores y bodegas, dotándose de una normativa que combina tradición e innovación. El nuevo pliego de condiciones consolida un modelo que protege las elaboraciones propias del territorio, incorpora nuevas sensibilidades del sector y refuerza al mismo tiempo los estándares de calidad que han definido la denominación desde sus inicios”.
