La historia de Aperol es un claro ejemplo de cómo la coctelería con base vínica puede conquistar el mundo. La popular bebida naranja de origen italiano, elaborada con ruibarbo, genciana y quinina, dio origen, con el paso del tiempo, al famoso Aperol Spritz, el coctel de prosecco más internacional. Hoy Aperol se reinventa con el rediseño de su icónica botella, pero para los enólogos y los responsables de marketing de las bodegas y cooperativas españolas sigue constituyendo un ejemplo vivo que pone de relieve que un producto con gancho comercial, glamour y capacidad de seducción puede dar un salto definitivo gracias a su simbiosis con el vino.
Aperol es una bebida alcohólica de 11 º creada en 1919 por la empresa Barbieri, con sede en Padua, que actualmente es producida por Campari. Su paulatina popularización, sobre todo después de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, dio paso a la creación del famoso cóctel Aperol Spritz, elaborado con 90 ml de prosecco (el conocido vino espumoso italiano), 60 ml de Aperol o Campari, 30 ml de agua con gas, hielo y una rodaja de naranja.
El éxito creciente de Aperol y, más específicamente, de su cóctel estrella, el Aperol Spritz, se debe a una mezcla de fascinación, prestigio, marketing inteligente y adaptación a las nuevas tendencias de consumo. Desde su adquisición por Campari Group en 2003, la marca transformó un aperitivo regional, de ámbito principalmente comarcal, en un verdadero fenómeno global. Actualmente, Aperol representa aproximadamente el 25 % de los ingresos totales de Campari y registra un crecimiento global constante, impulsado por la tendencia de bebidas de baja graduación alcohólica.
El Aperol por mercados
Italia es el mercado principal y cuna del Spritz con alrededor del 25 % de las ventas (frente al 53 % que representaba hace sólo una década) y Estados Unidos comienza a destacar como uno de los países clave y de más rápida evolución en la popularización del cóctel. En ese contexto, el grupo también se ha beneficiado de la enorme popularidad del prosecco, que constituye la base del Spritz, así como de la difusión de la tradición mediterránea del aperitivo, que en Norteamérica tiene su particular traducción en los afterworks.
Además, Europa está asistiendo también a la eclosión de la bebida naranja y a su maridaje vínico, con Alemania, Austria, Francia, Reino Unido y España acaparando una porción de la tarta que se sitúa en el entorno del 35 %.
Recientemente, Campari Group ha dado a conocer un diseño más audaz de su botella más icónica, “una nueva silueta para un clásico que continúa marcando el ritmo de los encuentros alrededor del mundo”.
Un icono renovado para una nueva era
Desde su creación en 1919, explican fuentes de la empresa, “Aperol ha sido sinónimo de ligereza, conexión y cultura compartida. El nuevo diseño de la botella rinde homenaje a ese recorrido, refinando su forma sin alterar su esencia”.
El relieve ondulado en el hombro de la botella capta la luz y sitúa en el centro de todas las miradas su inconfundible color naranja. La silueta, más estilizada, toma inspiración de la arquitectura italiana: armonía y elegancia natural. Una botella pensada no solo para verse, sino para sentirse especial en la mano.
Guía para preparar el Aperol Spritz perfecto
La etiqueta frontal, más pequeña y sutil, cede protagonismo absoluto al vibrante naranja que anuncia que la alegría está a punto de servirse. En la parte trasera, una etiqueta transparente incluye la guía para preparar el Aperol Spritz perfecto, invitando a compartir momentos de celebración.
Elaborado en Italia y disfrutado en todo el mundo, el nuevo diseño de la botella rinde homenaje al legado histórico de la marca. Más que una bebida, señalan las mismas fuentes, “Aperol Spritz es una actitud, es la pausa antes de la noche, el instante dorado en el que el día se diluye y comienza la conversación”. “Es ese primer brindis”, continúa, “que marca el inicio de algo, acompaña una forma de vivir el presente: con luz, con espontaneidad y con estilo”.
Su característico equilibrio -ligero, fresco y sutilmente amargo- lo ha convertido en el aperitivo social por excelencia. Mezclado con prosecco y un toque de soda, el ritual es sencillo, casi intuitivo. Y sin embargo, el resultado tiene algo extraordinario: la capacidad de reunir, de conectar, de transformar lo cotidiano en celebración.
Raíces italianas
“Esta nueva botella es una celebración de todo lo que siempre ha definido a Aperol”, afirma Andrea Neri, managing director house of aperitifs. “Refleja nuestras raíces italianas al tiempo que aporta una expresión más contemporánea a un icono disfrutado en todo el mundo. Cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para enriquecer la experiencia Aperol y reafirmar el lugar de la marca en el corazón de la cultura del Aperitivo moderno”.
