La vendimia 2026 ha finalizado en la mayor parte de Cataluña después de una campaña marcada principalmente por su precocidad y un volumen, hasta el pasado día 13 de octubre, de 352,7 millones de kilos de uva. La cifra representa un incremento del 3,6 % respecto a los 340,4 millones de kilos de la campaña 2025, aunque se mantiene muy lejos de los 421,3 millones de kilos de 2021, el último año previo al ciclo de sequía que llevó las vendimias de 2023 y 2024 a un suelo de 277,6 y 246,5 millones, respectivamente. En todo caso, los datos de 2026, “confirman”, según fuentes de la Generalitat, “la recuperación iniciada el año pasado, tras los mínimos productivos registrados durante los años más intensos de la sequía”.
Las condiciones meteorológicas registradas a lo largo del ciclo vegetativo, con una primavera y un verano especialmente secos y cálidos, han acelerado la maduración de la uva y han avanzado el calendario de cosecha en buena parte de las zonas vitivinícolas catalanas.
“A pesar de este incremento”, señalan, “a producción final se situó por debajo de las expectativas que se planteaban después de un otoño y un invierno con precipitaciones abundantes”. La falta de lluvias durante la primavera y el verano, sumada a los episodios de temperaturas elevadas durante las fases de desarrollo y maduración de la uva, ha acabado limitando parte del potencial productivo de muchos viñedos. “Esto explica”, añaden, “que la recuperación de la producción se haya consolidado, pero con una intensidad inferior a la que apuntaban las primeras estimaciones en algunas zonas vitivinícolas”.

La recuperación de la producción se consolida
Así, la vendimia 2026 supera claramente las campañas más afectadas por el déficit hídrico de los últimos años, pero todavía se mantiene por debajo de los volúmenes medios registrados antes de la sequía. Esta evolución evidencia que la recuperación productiva es progresiva y sigue estrechamente condicionada por la disponibilidad hídrica y las condiciones climáticas de cada campaña .
Las variedades blancas siguen representando cerca de tres cuartas partes de la producción catalana , con más de 272 millones de kg cosechados en 2026, si bien, tras los mínimos alcanzados en 2024 como consecuencia de la sequía, tanto las variedades blancas como las tintas consolidan la recuperación iniciada en 2025.
Evolución de la producción de uva en Cataluña 2018-2026
| Año | Variedades blancas (millones de kg) | Variedades negras (millones de kg) | Total (millones de kg) |
| 2018 | 330,7 | 104,6 | 435,4 |
| 2019 | 327,1 | 101,9 | 429,6 |
| 2020 | 236,8 | 74,0 | 311,2 |
| 2021 | 316,9 | 103,9 | 421,3 |
| 2022 | 270,3 | 86,8 | 357,5 |
| 2023 | 207,0 | 70,5 | 277,6 |
| 2024 | 190,1 | 56,3 | 246,5 |
| 2025 | 265,9 | 74,5 | 340,4 |
| 2026 | 272,7 | 80,1 | 352,7 |
Fuente: INCAVI
Buen comportamiento sanitario del viñedo
Uno de los aspectos más destacados de la vendimia, según subrayan las mismas fuentes, “ha sido el buen estado sanitario de la uva”. A diferencia de otras campañas, no se han registrado incidencias importantes derivadas de enfermedades como el mildiu o el oidio. En cuanto al mosquito verde, aunque se han detectado afectaciones en algunas zonas vitivinícolas, éstas se han producido mayoritariamente cuando la uva ya había sido cosechada, por lo que el impacto sobre la producción ha sido limitado.
La maduración de la uva, sin embargo, no ha sido homogénea . Las diferencias entre territorios, variedades y disponibilidad hídrica han provocado comportamientos desiguales a lo largo de la campaña, lo que ha obligado a viticultores y elaboradores a realizar un seguimiento continuo de la evolución de las parcelas para determinar el momento óptimo de cosecha.

En cuanto a las variedades mayoritarias, la xarel·lo y la macabeo han mantenido una evolución positiva respecto a la campaña pasada, mientras que la parellada presenta registros similares a los de 2025 . También destaca el buen comportamiento de variedades tradicionales como la garnacha blanca y el taladrado, que registran incrementos significativos respecto al año anterior.
Adaptación ante un contexto climático exigente
“La vendimia 2026”, concluyen, “cierra así una campaña caracterizada por el adelanto de la cosecha, la consolidación de la recuperación productiva y el excelente estado sanitario de la uva . En este contexto, el INCAVI sigue trabajando con el sector para profundizar en el conocimiento del comportamiento del viñedo ante los efectos del cambio climático y favorecer su capacidad de adaptación”.
Datos destacados
- Xarel·lo: +5 % respecto a 2025
- Macabeo: +3 % respecto a 2025
- Garnacha blanca: +30 % respecto a 2025
- Garnacha tinta: +15 % respecto a 2025
