El vino español sigue siendo el rey indiscutible entre las preferencias de los consumidores mexicanos. Casi una de cada tres botellas de vino que México importa (30,1 %) procede de las bodegas y cooperativas españolas, lo que, en 2025, se tradujo en 90,3 millones de euros y 22,2 millones de litros. México redujo el valor de las importaciones de vino español un 1,7 %, muy por debajo de la caída general del 4,9 %, lo que pone de manifiesto que España afrontó mejor que la media de los países proveedores el escenario de desaceleración generalizado.
En todo caso, España consolidó su liderazgo en 2025 como primer proveedor de vino a México, a gran distancia de Italia, Francia y Chile. El país trasalpino, segundo clasificado, facturó 61,8 millones de euros (-9,7 %), mientras que Francia registró 49,1 millones de euros (-4,7 %) y Chile, 48,3 millones de euros (-3,8 %). Todos ellos con retrocesos mucho más acusados que el español.
La herencia en común
No sólo es el vino. La herencia española en México está presente en todo el territorio nacional, como evidencian, entre otros factores, el idioma compartido, que utilizan a diario más de 130 millones de personas, y la excelente trama urbana de la época virreinal con todo lo que ello significa. Sus ciudades aún muestran el orgulloso legado de las catedrales, iglesias, universidades, escuelas, monasterios, hospitales y edificios públicos y privados que, sin duda, constituyen el mejor ejemplo de una brillante historia en común, pese a que la manipulación política siga ofreciendo lamentables y frecuentes episodios, como el protagonizado, recientemente, por el rey Felipe VI durante su visita orquestada a la exposición La mujer en el México indígena en el Museo Arqueológico de Madrid.

Una mistificación burda e interesada
¿Qué pensarían hoy, de esa burda mistificación interesada («Mucho, mucho abuso» fue el mensaje real), los redactores de las Leyes de Burgos, la primera legislación integral en favor de la protección de los aborígenes americanos, firmada por el propio rey Fernando el Católico el 27 de diciembre de 1512, que constituye, sin ninguna duda, el origen del Derecho Internacional y el precedente más antiguo de la actual Declaración de los Derechos Humanos?
Aquella normativa legal, redactada hace más de cinco siglos y denominada “Ordenanzas para el buen tratamiento de los indios”, establecía la condición de hombres libres de los nativos, su derecho a un trabajo y salario dignos, a la propiedad privada, al descanso, a la alimentación y a la vivienda y, además de todo ello, entre otras cuestiones, estipulaba dentro de un conjunto de 35 ordenanzas, la prohibición del trabajo forzado para menores, garantizando su manutención, vestido y educación, así como la protección específica de la mujer embarazada, que quedaba exenta de la realización de trabajos pesados (minas o campo) y podía dedicarse a tareas domésticas hasta que sus hijos cumplieran los tres años. ¿Qué otra nación, en toda la Historia, ha sido capaz de hacer algo así en una situación similar? ¿Qué Estado, hace más de 500 años, se planteaba siquiera promulgar un corpus legislativo ni remotamente parecido?
¿Cuál era la verdadera situación de los derechos humanos en México antes de la llegada de los españoles y cómo actuaban los demás países «civilizados» en los lugares conquistados en el resto del mundo?, ¿No es verdad que la Corona de los Reyes Católicos, a diferencia de las demás potencias, fomentó el mestizaje promoviendo una mayor integración?, ¿No es cierto que, prácticamente, toda la primera generación de conquistadores españoles se emparejó, en matrimonio o sin él, con nativas americanas?, ¿Hacían algo similar el resto de potencias «colonizadoras»?
¿Y en qué estado se encontraban los nativos antes de la independencia y con posterioridad?, ¿Querían los aborígenes ser «liberados» por la élite criolla o eran partidarios, en su mayoría, de continuar perteneciendo libremente a la Corona de España?, ¿Cuál era la proporción de los nativos sobre la población total entonces y qué porcentaje representa en la actualidad?, ¿Saben Felipe de Borbón y Grecia y Claudia Sheinbaum Pardo que, en 1848, sólo 27 años después de la emancipación de México, el nuevo país “independiente’ cedió a EEUU más de dos millones de kilómetros cuadrados, es decir, cuatro veces el territorio de la España en la actualidad y el 55 % de su territorio nacional en aquel momento? Tal vez nuestro inspirado monarca o la presidenta mexicana, de origen lituano y búlgaro, puedan esclarecer todas estas cuestiones.
Comportamiento general de las importaciones de vino
Dejando a un lado la Historia, y por lo que se refiere estrictamente al conjunto de las importaciones mexicanas de vino en 2025, según los datos facilitados por sus aduanas, analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), cayeron un 4,9 % en valor aunque subieron un ligero 0,6% en volumen, alcanzado un total de 299,3 millones de euros y 82 millones de litros frente a los 314,7 millones de euros y los 81,5 millones de litros de 2024.
Por grupos de producto, las importaciones totales mexicanas de vino envasado (espumoso + envasado + bag in box) retrocedieron un 5,4 % en valor y un 4,5 % en volumen, hasta los 295,6 millones de euros y 73,3 millones de litros importados. El precio medio del vino envasado cayó un 1 % hasta los 4,03 euros por litro.

De igual modo, las importaciones de vino a granel en el año 2025,con un peso relativo muy residual, aumentaron un +77,2 % en valor y un 83,2 % en volumen, llegando a los 3,8 millones de euros y los 8,7 millones de litros, respectivamente. Por su parte, el precio medio descendió un 3,3 % hasta los 0,43 euros por litro.
Principales proveedores
De acuerdo a la información hecha pública por el OIVE y por lo que se refiere a los principales proveedores de vino en el mercado mexicano, España se mantuvo como número uno indiscutible en términos de valor, con 90,3 millones de euros (-1,7 %), aunque perdió el liderato en volumen en favor de Chile, que registró un notable aumento del 25,2 %, hasta los 29,4 millones de litros. Al contrario, el volumen de los vinos españoles importados se redujo un 9,6 % hasta situarse en 22,2 millones de litros. Chile ocupó la cuarta posición en valor (tras Italia y Francia), con 48,3 millones de euros (-3,8 %), al registrar un precio medio de tan solo 1,64 euros por litro (-23,2 %).

Asimismo, es destacable el aumento de los vinos portugueses (+48,1 % en valor y +56,4 % en volumen), lo que le convirtió en el séptimo proveedor en ambos aspectos. Igualmente, Nueva Zelanda también obtuvo resultados muy positivos, con un crecimiento del 38 % en valor y en volumen.
España se consolida como primer proveedor de vino a México en 2024, por delante de Italia, Francia y Chile
México, un mercado vitivinícola en constante crecimiento
