Los seis grandes países vitivinícolas europeos, que concentran más del 90 % de la producción de vino y mosto del continente, han llegado al cierre de la vendimia de 2026 con una previsión de producción conjunta muy similar a la del año pasado. Pese a las lógicas diferencias existentes, la fotofinish muestra una horquilla de 128,7 a 131,7 millones de hectolitros, muy similar a los 131,65 millones de 2025, cifra que podría experimentar algún ajuste cuando, el próximo año, se presenten los datos consolidados.
El primer balance de la cosecha en Italia, Francia, España, Alemania, Portugal y Rumanía está marcado por la estabilidad generalizada, ya que el descenso detectado en la vendimia italiana se compensa con el incremento que, en mayor o menor medida, se anticipa en el resto de países.
Hermetismo informativo
Pese al hermetismo informativo que se ha extendido este verano entre las instituciones y organizaciones agrarias para evitar los errores que se produjeron en 2025, los datos que se han ido filtrando, con cuentagotas, permiten reconstruir, con las debidas cautelas, el mosaico de una vendimia marcada por las olas de calor y el adelanto de la recogida del fruto para evitar la sobremaduración.
Los 131,65 millones de hectolitros de vino y mosto que totalizaron el año pasado los seis grandes países vitivinícolas europeos representaron el 90,5 % de la producción continental, que se elevó a 145,5 millones de hectolitros, un 7,5 % por debajo de la media quinquenal.

Italia, Francia, España y Castilla-La Mancha
Al iniciarse la vendimia de 2026, Italia acumulaba unas existencias de 42,6 millones de hectolitros de vino y 3,1 millones de hectolitros de mosto, un superávit del 6,9 %, según los datos oficiales del informe Cantina Italia del Ministero dell’Agricoltura (Masaf) a fecha del 31 de julio. En la presente cosecha, se prevé que el país trasalpino sume 41,1 millones de hectolitros de vino y mosto, un 13,3 % menos que los 47,4 millones de 2025, de acuerdo a la estadística publicada el día 8 de octubre por la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea (DG AGRI), a través de su observatorio de mercados agrícolas.

Francia, que en 2025 obtuvo 34,4 millones de hectolitros de vino y mosto, se anotaría ahora 34,9 millones. Esta última actualización fue publicada el 1 de octubre de 2026 por Agreste, el servicio estadístico del Ministerio de Agricultura de Francia. Una leve mejoría en relación a la primera estimación del 7 de septiembre de 33,86 millones, que se debe principalmente a las lluvias de finales de verano. El agua caída alivió el viñedo e incrementó los rendimientos en regiones como Languedoc-Rosellón.
A pesar de esa ligera recuperación, la producción final sigue estando por debajo de la media histórica del quinquenio 2021-2025. Debido al fuerte impacto de las altas temperaturas, la sequía estival y una reducción del 2,5 % de la superficie de viñedo en producción, Francia registra una de las cosechas más bajas de las últimas tres décadas. Además, se ha producido una notable disparidad regional, ya que mientras regiones como Champagne han visto recortada su producción prácticamente a la mitad (-48 %) debido a las heladas, el granizo y la sequía, otras como Burdeos han aumentado un 10 % respecto a su negativa campaña anterior.

Por su parte, España, que declaró el pasado año 33,1 millones de hectolitros, espera alcanzar este año una cantidad de entre 34 y 37 millones. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) publicó el pasado 5 de octubre una proyección de la producción vitivinícola total española de entre 34,3 y 34,9 millones de hectolitros.
Tan solo unos días antes, el 1 de octubre, Cooperativas Agro-alimentarias de España hizo publicó, tras la celebración de su Consejo Sectorial Vitivinícola, una estimación de, aproximadamente, 34 millones de hectolitros. A juicio de la organización, las olas de calor registradas han reducido el tamaño y peso de la uva, dando lugar, de este modo, al cuarto año consecutivo por debajo de la barrera de los 37 millones de hectolitros.
Asimismo, es necesario abrir un paréntesis relativo a Castilla-La Mancha, ya que, vitivinícolamente hablando, es, en realidad, uno de los tres mayores países del mundo, sólo por detrás de Italia y Francia. La producción castellanomanchega, que el año pasado se situó en 19,3 millones de hectolitros, el 58,3 % del total nacional, rondaría en 2026 los 19 millones, en torno al 55 %.

Alemania, Portugal y Rumanía
En un segundo escalón, que agrupa a los países del cuarto al sexto puesto, aparece Alemania, con una estimación de 8 millones de hectolitros en 2026 frente a los 7,65 del año anterior, por delante de Portugal, con 6,7 millones de hectolitros, un 13,5 % más que en 2025, cuando obtuvo 5,9 millones, y Rumania, con una previsión de 4 millones de hectolitros en 2026, muy por encima de los 3,3 millones del curso precedente (+21,1 %).
La Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis) ha publicado una previsión adelantada para la vendimia de 2026 que contempla un volumen total de 8,0 millones de hectoltros de vino y mosto. Este resultado supondría un repunte de unos 400.000 hectolitros (+5 %) respecto a la cosecha final del año anterior, aun manteniéndose un 4 % por debajo de la media de los últimos seis años (2020-2025), calculada en 8,4 millones de hectolitros.

La estimación de producción de vino en Portugal, publicada el 3 de agosto por el Instituto da Vinha e do Vinho (IVV), se sitúa en 6,7 millones de hectolitros. El pronóstico anticipa una fuerte recuperación del volumen, con una subida del 12 % en comparación con la vendimia precedente, cuando la producción bajó hasta los 5,9 millones debido a la adversa climatología.
Pese a este repunte, la cifra se mantiene un 4 % por debajo de la media histórica de los últimos cinco años. El aumento del volumen se localiza principalmente en cuatro zonas estratégicas que suman medio millón de hectolitros adicionales. Se trata de la región del Duero (+25 %), Alentejo (+15%), Península de Setúbal (+15 %) y Trás-os-Montes (+15 %). La única caída notable se proyecta en el archipiélago de las Azores (-20 %), debido, en buena medida, a afectaciones de enfermedades fúngicas.

Finalmente, la Organización Nacional Interprofesional Vitivinícola (ONIV) de Rumanía ha pronosticado una producción total para la presente vendimia de 4 millones de hectolitros de vino y mosto, lo que, de confirmarse, supondría una cosecha excelente, en la línea de los buenos resultados del año anterior.
Los productores locales y expertos del sector, como los integrados en la plataforma sectorial Wines of Romania, han confirmado que la uva de este año ha entrado en la bodega en perfecto estado sanitario gracias a unas condiciones meteorológicas óptimas durante el final del verano, consolidando a Rumanía como uno de los países vitivinícolas con mejor comportamiento del continente.
