Grupo Rioja, la asociación empresarial que agrupa a más de 60 bodegas y representa alrededor del 75 % de la comercialización total de vino de la histórica denominación, se ha convertido, desde el pasado 14 de mayo, en Esencia Rioja. El colectivo ha aprobado en asamblea general la renovación de su identidad corporativa y su denominación social, con el objetivo de reforzar su imagen y el vínculo con su origen, ligado a una tradición bodeguera iniciada en 1907. Entre sus objetivos estratégicos, Esencia Rioja busca potenciar su presencia en Madrid, consciente de que la transformación cosmopolita que ha experimentado la capital de España en la última década, con la llegada de nuevos perfiles internacionales de consumidores, la han convertido en “un laboratorio de tendencias que posteriormente se traslada a otros mercados”.
En este sentido, hay que tener en cuenta la gran relevancia internacional que ha ido adquiriendo Madrid en el siglo XXI, hasta situarse en el top 10 de las ciudades más atractivas del mundo. De hecho, el ranking de los 100 destinos de turismo urbano más codiciados (Top 100 City Destinations Index) elaborado por Euromonitor International, sitúa a Madrid en el segundo lugar, sólo por detrás de París, y por delante de Tokio, Roma, Milán, Nueva York, Ámsterdam, Barcelona, Singapur y Seúl, a partir de la evaluación de factores como su infraestructura turística, los niveles de sostenibilidad, el desempeño económico y la oferta cultural.

Del mismo modo, en términos de Producto Interior Bruto (PIB), la comunidad autónoma madrileña alcanzó, a la conclusión de 2025, la cifra de 336.489 millones de euros, lo que supone el 20 % del total nacional y la coloca a un nivel similar a Chequia y por encima de 14 países de la Unión Europea, entre ellos, Portugal, Finlandia, Grecia, Hungría y Bulgaria. Asimismo, su renta per cápita, con 47.146 euros, supera holgadamente a la de países como Francia (43.248 euros) o Italia (38.314 euros) y se aproxima, cada vez más, a la de otros como Reino Unido (51.059 euros) y Alemania (53.516 euros).
Las más de 60 bodegas integradas en Esencia Rioja, que siempre han considerado a Madrid como un referente fundamental, son conscientes de esa nueva realidad, de su pujanza económica y de su constante incremento poblacional, con el valor añadido de un acusado perfil internacional de altísimo poder adquisitivo procedente de los cinco continentes. A sus 7.100.000 habitantes de derecho, la región suma una población flotante de 1,4 millones de personas, lo que eleva la cifra total hasta los 8,5 millones, con 135.000 nuevos residentes en el último año, poco menos que toda la población de Logroño.

Jornada ‘Pioneros Exportadores desde 1907’
Tras la asamblea general de la organización, tuvo lugar la jornada ‘Pioneros Exportadores desde 1907,’ celebrada en Bodegas Marqués de Cáceres con el apoyo de Saica Pack y Caja Rural de Navarra Acción Social. “El encuentro”, explican fuentes internas, “destacó la combinación entre tradición, cohesión y vanguardia que caracteriza a la asociación, y puso el foco en el papel de Madrid como laboratorio de tendencias y espacio clave en la construcción de nuevos hábitos de consumo y de influencia en el sector del vino”.
La jornada, de acuerdo a las mismas fuentes, subió el telón con la ponencia ‘Alianza estratégica, ADN exportador: Esencia Rioja’, abordada en una mesa redonda en la que participaron Javier Pascual, periodista y autor del libro del Centenario de la DOC Rioja; Ricardo Moreno, CEO de TSMGO; e Íñigo Torres, director general de Esencia Rioja, quien exploró los orígenes históricos y pioneros de la organización.
Javier Pascual mostró cómo Esencia Rioja es el último eslabón de la línea sucesoria de asociaciones bodegueras que se remonta al 28 de abril de 1907, cuando 16 bodegas fundaron el ‘Sindicato de Exportadores de Vinos de la Rioja’. El ponente destacó su papel pionero en la promoción internacional del vino de Rioja y su capacidad de adaptación a los cambios sociales y regulatorios, consolidándose como una de las principales estructuras asociativas del sector.

Tras las transformaciones del siglo XX, en 1968 se constituyó como Grupo de Criadores y Exportadores de Vinos de Rioja, e impulsó decididamente la promoción internacional de la marca. En 1981 se creó la Asociación de Empresas Vinícolas de la Zona Rioja y, en 2008, su fusión con el Grupo de Exportadores dio lugar al actual Grupo Rioja, principal asociación bodeguera de la denominación.
El cambio de denominación se interpreta como una actualización estratégica que revaloriza ese legado, más que como un simple cambio de imagen. Ricardo Moreno subrayó además la importancia de integrar historia, estrategia y branding para reforzar el posicionamiento de la marca.
Madrid, la ciudad donde se generan tendencias
La mesa redonda ‘Las claves para la mejora del posicionamiento de Rioja en Madrid y la propuesta de valor de los nuevos clubes de socios’ abordó el papel de la capital de España como espacio estratégico para el futuro del vino y la evolución de los hábitos de consumo, con un debate centrado en la necesidad de reforzar el posicionamiento de Rioja en los ámbitos donde se construyen hoy las tendencias, la influencia y el valor de marca.
Diego Elvira (Forbes House) destacó que los clubes privados funcionan como entornos donde se combinan relaciones profesionales, gastronomía y ocio, y donde el vino es parte esencial de la experiencia. Subrayó la importancia de generar vivencias que fidelicen al consumidor y conecten emocionalmente con las marcas.

Juan Rodríguez (Accenture) explicó que Madrid actúa como un laboratorio de tendencias que posteriormente se traslada a otros mercados, señalando la creciente presencia de un consumidor más joven, menos fiel a las denominaciones y más influido por momentos de consumo, lo que exige reforzar la presencia de Rioja en Horeca, hoteles y espacios premium.
José Miguel Herrero (MAPA) hizo hincapié en la transformación cosmopolita de Madrid y la llegada de nuevos perfiles internacionales de consumidores, destacando la capacidad de Rioja para competir en este entorno gracias a su prestigio, diversidad y adaptación a distintos momentos de consumo. La jornada concluyó con un aperitivo con vinos internacionales por cortesía de Ramondin y un almuerzo maridado con vinos de Bodegas Marqués de Cáceres.
