El alcalde popular de Pedro Muñoz, Alberto Lara Fonseca, ha manifestado, en una conversación telefónica con la revista Enólogos, que estaba obligado por ley a tramitar el expediente de la megaplanta de residuos líquidos de 115.000 metros cuadrados que la empresa Ecovalor Soluciones SL está construyendo en la localidad vitivinícola y ha negado que haya actuado con “secretismo” ni ocultado información deliberadamente.
La ola de indignación que ha ido creciendo, en las últimas semanas, entre los vecinos del municipio al enterarse de las dimensiones de un proyecto del tamaño de 16 campos de fútbol, con riesgo potencial para la salud y el medioambiente, del que no conocían su existencia, ha llevado al regidor pedroteño a explicar públicamente su versión de los hechos y a puntualizar algunas cuestiones que, a su juicio, requieren una aclaración. “Yo he seguido”, subraya, “el procedimiento legal, estaba obligado a aceptarlo porque venía con un informe de impacto ambiental simplificado, que es el que corresponde por ley al tratamiento de este tipo de residuos, totalmente distinto de la autorización ambiental integrada que se aplica en actividades industriales de gran impacto contaminante, como es el caso de las dos plantas de biometano previstas en Campo de Criptana”.
Los datos de la megaplanta y el umbral de las toneladas diarias
La instalación industrial que la empresa Ecovalor Soluciones SL, de Campo de Criptana, está construyendo en el denominado paraje Morante prevé dotarse de dos balsas, al aire libre, de almacenamiento de residuos no tratados de 45.200 y 42.120 metros cúbicos, respectivamente. En caso de llevarse a término, tendría capacidad para gestionar un total de 75.000 toneladas anuales de lixiviado de vertedero, lodos de aguas residuales industriales y licores del tratamiento anaeróbico procedentes, según sus promotores, de Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y otras regiones españolas.
La planta de Pedro Muñoz prevé un régimen de funcionamiento de 310 días al año para tratar esas 75.000 toneladas, lo que arroja un promedio de 241,93 toneladas diarias, un volumen muy superior al límite de toneladas diarias que marca la frontera, comúnmente, para la tipificación de la evaluación ambiental cuando se trata de la eliminación y tratamiento de residuos de carácter físico-químico.
El director general de Calidad Ambiental, Tomás Villarrubia Lázaro, dependiente de la Consejería de Desarrollo Sostenible del Gobierno de Castilla-La Mancha, decidió, mediante una disposición firmada el 10 de octubre de 2025, que el proyecto, pese a su dimensión y complejidad, se tramitara mediante una mera evaluación de impacto ambiental simplificada, al estimar que “no parece contemplar afecciones negativas sobre el medio ambiente”.
“Cuando me llega, viene con toda la documentación”
“Cuando a mí me llega el proyecto”, ha declarado el alcalde, “viene con toda la documentación, que habla de los beneficios, de su viabilidad, con el informe de la Junta de Comunidades para una tramitación simplificada, con el aval de las confederaciones hidrográficas…”. “Se dice, incluso”, añade, “que va a suponer un alivio para el acuífero, nadie se opone ni formula ninguna objeción, ni siquiera Ecologistas en Acción, que no ha dicho nada al respecto ni en un sentido ni en otro”.
Ni los vecinos ni el pleno tuvieron información antes del comienzo de las obras
Cuestionado por el motivo que le llevó a no informar a los vecinos ni al pleno municipal de una instalación industrial de tal envergadura y riesgo potencial para la salud y el medioambiente, pese a que ni siquiera fue incluida en el programa electoral con el que concurrió a las elecciones municipales, Lara Fonseca se reitera en que tenía que cumplir con su obligación y dar trámite al procedimiento para no incumplir la ley. “Yo no he ocultada nada al pleno”, afirma, “no hay ningún secretismo en este tema, he seguido el reglamento, no hay ocultación deliberada de ningún modo, quien tiene la autoridad para conceder la licencia es el alcalde, y la puede delegar en la junta de gobierno o en el pleno, pero en Pedro Muñoz hay un histórico, hay precedentes de licencias concedidas por el alcalde directamente, en anteriores legislaturas, porque es su potestad y competencia”.
“A cojón visto, macho”
Cuando se le pregunta si cambiaría su manera de proceder en el caso de que pudiera volver atrás en el tiempo, reacciona de modo espontáneo. “A cojón visto, macho”, responde gráficamente para aclarar, a continuación, que, en realidad, sus recelos se deben a la alarma social que, desde su punto de vista, se ha generado, no a un cuestionamiento de la propia planta industrial. “La realidad”, en su opinión, “es que estas plantas no implican los perjuicios que presentan las de biometrano, que aceptan residuos de toda naturaleza, aquí lo que se va a traer son líquidos pluviales, lixiviados, lodos para su depuración”.
“He visitado una planta como la de Pedro Muñoz, al aire libre, y no huele”
Además, el alcalde pedroteño pone en duda que las plantas de residuos líquidos de este tipo impliquen verdaderamente riesgos para los vecinos o el entorno natural. “Yo he visitado”, recuerda, “una planta de residuos líquidos en Colmenar Viejo, al aire libre, como la de Pedro Muñoz, y no huele, estaba a 10 metros de los depósitos, a 35 grados de temperatura, con el aire viniendo de cara, y no olía nada. Los trabajadores ni siquiera estaban obligados a llevar mascarillas”.

“La licencia se puede conceder a posteriori del movimiento de tierras”
Asimismo, respecto al hecho de que permitiera que la empresa Ecovalor Soluciones SL comenzara los trabajos de movimiento de tierras el pasado mes de julio sin disponer de licencia municipal, lo que provocó que algunos vecinos dieran la voz de alarma, el alcalde, que además es abogado de profesión, mantiene que es completamente legal. “La licencia”, asevera, “se puede conceder a posteriori del comienzo del movimiento de tierras”. “De hecho”, recalca, “el día 14 de agosto tuve una comparecencia pública para informar del proyecto, junto al ingeniero de la empresa Antonio Castro y el técnico municipal, el arquitecto, Arturo Álvarez, y allí se explicó, sin ningún rubor, que si un promotor ha entregado toda la documentación en el Ayuntamiento y presenta una solicitud de inicio, es una práctica reconocida y consensuada con los servicios técnicos, que se le autorice para facilitarle las cosas y que pueda comenzar, antes, incluso, de que se le conceda la licencia, que puede demorarse más tiempo. Ha sido una práctica habitual en Pedro Muñoz desde hace muchos años, antes de que yo fuera alcalde”.
Lara Fonseca niega favores políticos
En cuanto a los terrenos elegidos para construir la megaplanta, el regidor popular quiere puntualizar que se encuentran a caballo entre Pedro Muñoz y Campo de Criptana y que no se ha producido ningún trato de favor hacia la empresa Ecovalor Soluciones, de la que es apoderado el hijo del exalcalde de Campo de Criptana, diputado regional del PP y vicepresidente segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Lucas-Torres.
Un terreno diáfano donde había habido balsas de vinazas
En este sentido, hace hincapié en que los promotores llevaban negociando con los propietarios desde antes de que él mismo accediera a la Alcaldía en 2023 porque “se trata de un terreno muy extenso que estaba diáfano, en el que ya había habido balsas para almacenamiento de vinazas y se pensaba que se podrían aprovechar”. Del mismo modo, indica que, en un principio, no estaba tan claro qué ayuntamiento debía tramitar el proyecto, pero que se determinó que debía ser Pedro Muñoz y no Campo de Criptana porque el proyecto establece la industria propiamente dicha dentro de su término municipal.
Reforestación, de siete a 20 hectáreas de cipreses y olivos
Por otro lado, el alcalde hace alusión a que la empresa promotora se ha comprometido a mejorar el alcance de las medidas medioambientales compensatorias incluidas en el proyecto, triplicando la extensión de la superficie reforestada con cipreses y olivos (de plantación extensiva) hasta alcanzar un total de 20 hectáreas en lugar de las siete previstas inicialmente.
