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Viernes 17 de noviembre de 2017
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Poco a poco, y en función de las zonas y tipologías de vinos, los cierres sintéticos y de rosca van incorporando nuevos seguidores, al igual que el cristal y el "zork". Todo ello, sin cuestionar el predominio mayoritario del cierre de corcho tradicional.

MONOGRÁFICO

Tapones de corcho natural, sintéticos, de rosca, zork o cristal, ¿Cuál hay que elegir?

Santos G. Monroy /

 

Ya no hay ídolos ni vacas sagradas en el mercado del cierre de embotellado. El continuo afán de superación, la investigación, el marketing, la competencia y los propios intereses comerciales de las grandes firmas han puesto en manos del enólogo y del bodeguero un amplio espectro de alternativas. El debate está abierto. ¿Qué cierre se debe elegir?, ¿Tapones de corcho, sintéticos, de rosca, zork o de cristal? El mayoritario sigue siendo el corcho, pero otras opciones reclaman una parte del pastel.

 

El tapón era considerado hace apenas tres décadas como un elemento menor en el proceso de elaboración del vino, y muchas bodegas asumían como inevitables sus interacciones con el producto. En la actualidad, la inquietud por perfeccionar los sistemas de cierre, tanto el tradicional de corcho como los alternativos, han conducido a una revolución sin precedentes en la industria vitivinícola.

 

Se podría decir que ya no existen cánones, ni siquiera los establecidos por el corcho, que ahora ofrece también posibilidades técnicas para hacer frente, a su vez, al acoso de los sintéticos. Por su parte, los nuevos competidores tiene su baza en la capacidad de eliminación de los problemas de los olores y sabores no deseados, o en su potencial para facilitar las cosas al consumidor, acostumbrado al universo del "abrefácil".

Hay opiniones y estudios para todos los gustos y las alternativas se multiplican cada año: además de los defensores de la tradición del tapón de corcho (sean naturales, técnicos, colmatados o aglomerados), que siguen siendo mayoritarios en términos globales, ya hay quien apuesta por los sintéticos, los de rosca u otras opciones alternativas.

 

Nuevos seguidores del sintético

Hay especialistas que defienden los nuevos modelos con la misma pasión que otros colegas defienden el corcho como sistema perenne e insustituible. Lo que es cierto es que, paulatinamente, y en función de las áreas geográficas y las tipologías de vinos, la rosca o screwcap y el cierre sintético van incorporando nuevos seguidores, al igual que el cristal y el "zork". Todo ello, sin negar el predominio mayoritario del corcho tradicional. En la actualidad, el mercado de tapones de vino asciende aproximadamente a unos 20.000 millones de unidades/año, de los cuales, y siempre en términos aproximados, más de 13.000 corresponden al corcho natural; 3.000 millones a corcho técnico, colmatado y aglomerado; 2.400 millones al tapón sintético y 1.300 millones a tapones de rosca. O sea, que para situar el asunto en sus justos términos, el corcho sigue absorbiendo el 80% de la producción mundial de cierres para embotellado de vinos, aunque en las últimas décadas haya visto recortada una porción nada despreciable del 20% de la tarta vinícola, con sólo medio centenar de fabricantes e todo el mundo.

El principal detonante de esta explosión de tipologías y de la entrada en escena de los nuevos actores es un viejo conocido de los enólogos: el TCA (2, 4, 6 tricloroanisol), el metabolito más peligroso entre los potenciales responsables de los problemas de olores y sabores que tiene el corcho. Hay casas elaboradoras que piensan que el uso del corcho implica riesgos y, por el contrario, hay una mayoría de bodegas que sigue optando por la opción del corcho, como lo demuestran los porcentajes mundiales de venta.

Algunos especialistas consideran que el corcho es un material con propiedades físicas muy difíciles de reproducir y que, por tanto, pervivirá siempre en el mercado. Su imagen está tan firmemente asociada a la del vino de calidad, y sería muy difícil acostumbrar al consumidor a otro tipo de taponado. Además, el negocio del vino esta profundamente marcado por la tradición. Hay especialistas que sostienen que la polémica abierta responde a intereses de determinadas marcas privadas que no son de tapones de corcho.  El sector del corcho taponero considera que este producto es un ejemplo de seguridad alimentaria demostrada, y que esta industria ha asistido a una profunda transformación, protagonizada por numerosos estudios científicos destinados a mejorar el producto eliminando el TCA, la elaboración de un Código de Buenas Prácticas Taponeras, la implementación de sistemas de calidad ISO, o la normalización del producto a través de AENOR.

 

Corchos naturales y técnicos

Precisamente, las principales empresas del sector se han afanado desde hace años por "liquidar" al TCA. ¿Es posible combinar en un solo producto tecnológico las ventajas y el peso tradicional del corcho con una asepsia absoluta que zanje el debate?

Diam Bouchage, filial del grupo francés Oeneo, así lo asegura, esgrimiendo su revolucionaria tecnología Diamant. Su sede en San Vicente de Alcántara (Badajoz) está rodeada de bellas dehesas y alcornocales que abrazan como un cinturón a la fábrica de corchos de la compañía, una de las más adelantadas del sector en todo el mundo, desde el prisma tecnológico. La técnica Diamant para la "limpieza" del controvertido metabolito que hace su agosto en las entrañas del corcho asegura, según la empresa, eliminar el "síndrome" del sabor a corcho en los vinos. "Diam es actualmente el único tapón de corcho que garantiza total e individualmente la ausencia de sabor a corcho". La clave de Diamant está en un sistema basado en el CO2 supercrítico, que permite un tratamiento del corcho que lo libera del TCA hasta límites inferiores al umbral de percepción (al límite de cuantificación 0,5 ng/l).

Ebrocork (Cirauqui, Navarra) es uno de los referentes del corcho en España. Creada en 1987, la calidad de su producto reside en la cuidada selección de la materia prima. Ebrocork controla todo el ciclo vital del corcho gracias a su proximidad a las diferentes explotaciones. Y todo con los mejores medios que evitan contaminaciones químicas y microbianas, incluido su prestigioso laboratorio de control de calidad.

Bernard Fabre LDA es una empresa dedicada a la comercialización y aplicación de la membrana Procork en tapones de corcho, una tecnología que se obtiene de los mejores proveedores del mundo, con la mejor calidad en polímeros de alto peso molecular, para conseguir garantizar las características positivas del corcho natural, y eliminar las migraciones o cesiones de moléculas del corcho al vino, evitando su contaminación, fomentando con ello los aromas y sabores intensos propios del vino. Procork mantiene todos los aspectos tradicionales y medioambientales del corcho mejorando, asimismo, su rendimiento. Los enólogos y amantes del vino han entendido desde hace mucho tiempo que la calidad natural del corcho puede ayudar a mejorar la calidad del vino.

Gruart La Mancha (Valdepeñas, Ciudad Real) es una importante empresa española  dedicada a la fabricación de tapones de corcho de calidad. Desde que en 1997 obtuvo la certificación ISO 9002, fabrica tapones de la más alta calidad para algunos de los más prestigiosos vinos del mundo, controlando completamente la trazabilidad del producto. Los técnicos de la empresa seleccionan el corcho en la península ibérica y, en el menor tiempo posible, lo transportan a sus instalaciones, acondicionadas siguiendo las normas del SYSTECODE. Posteriormente, tras la fase de secado (más de seis meses), comienza el proceso de fabricación con los procedimientos más exigentes y maquinaria de última generación.

Por su parte, J. Vigas S.A. está unidos al  corcho desde hace mas de 100 años, a través de cinco generaciones de la familia . En 1887 se inauguró el centro de producción de Palafrugell (Girona) con una filial de ventas en  Champagne. La empresa empieza su camino fabricando tapones para champán y es a partir de los años 50 cuando por cuestiones estratégicas se dedica a la manufacturación del tapón para vinos tranquilos. En 1995 y en un intento  de completar una gama de productos  que den  un servicio  integral al sector vinícola, se reinicia la actividad de tapones aglomerados con discos y de los tapones 1+1.

Biocor Europe es una empresa con prestigio y reconocimiento dentro del sector vitivinícola, que cuenta con los elementos necesarios para realizar un excelente trabajo tanto en el área de la biotecnología, como en las de investigación y desarrollo. Biocor Europe desarrolla programas de investigación y desarrollo a partir de la biotecnología, un sistema que une a un equipo técnico innovador y a un grupo humano altamente cualificado, para obtener tapones de corcho mejorados tecnológicamente y productos vinícolas muy avanzados que sirven para hacer más fácil el trabajo de los profesionales en las bodegas de toda España.

Otra empresa destacada en la elaboración y comercialización de corchos es M.A. Silva & Garzón, que produce y comercializa tapones de corcho natural desde 1972 y actualmente se encuentra presente en España, Portugal, Francia, Estados Unidos, Brasil, y Australia. Esta empresa utiliza un sistema integrado de la producción que permite asegurar el control total del proceso, desde el bosque hasta la recepción de los tapones por los clientes, con una garantía de trazabilidad total. Además, aplica un control sistemático del TCA por cromatografía gaseosa GC/MS, complementada con un análisis sensorial para todos los lotes de tapones.

Del mismo modo, hay que referirse, dentro del sector, a la empresa ACI Mancha Corchos (Alcázar de San Juan, Ciudad Real), que comercializa, entre otros muchos productos, corchos con un alto valor añadido en investigación y desarrollo tecnológico.

Tampoco hay que olvidarse de otras empresas del sector como Amorim, Cork Supply, Corchos y Tapones de Andalucía S.A. (Cortansa), Herederos de Torrent Miranda, Ecocork, Bestap-Maquinaria Moderna, Comercial Corchera Catalana S.A., Corchos del Condado S.L. (Codecork), Francisco Oller S.A., Manuel Serra S.A., RX Group Rich Xiberta, Corcho del País S.A., Pere Cullell Arderiu S.L., Samec, Vinocor España, Álvaro Coelho & Irmaos, Trefinos, Gaditana del Corcho, Bontap o Tapón de Jerez.

 

Cierres sintéticos

El cierre sintético, que se está introduciendo lentamente en España, ha sido presentado por sus promotores como la solución definitiva para los quebraderos de cabeza ocasionados por el TCA. Este tipo de cierre, sea realizado por extrusión o moldeado, aúna las ventajas de la tradición y la fiabilidad, aunque se puede encontrar bajo distintas apariencias (unos de aspecto natural que en ocasiones son confundidos por los tradicionales por el público, y otros de llamativos colores). Los americanos fueron los pioneros en su comercialización, tras la presentación de los primeros sintéticos por la empresa norteamericana Neocork, pero ya son numerosas las compañías que apuestan por el sintético como modelo de futuro y alternativo para los cierres de vino.

Nomacorc empezó a fabricar tapones sintéticos co-extruídos en 1999 y en la actualidad es uno de los líderes de este mercado. Su cuota de mercado alcanza el 60 por ciento en su sector y un 12 por ciento en el mercado global de cierres, con una producción anual de dos billones de tapones. Uno de sus mayores logros fue la invención del NomaSense, un equipo que  permite medir la cantidad de oxígeno presente en tanques y botellas sin necesidad de abrirlas. Recientemente, Nomacorc ha dado otro golpe de efecto con el NomaSelector™, un software que permite al productor saber qué tipo de cierre Nomacorc es el más apropiado, en función de las características de cada vino. Como muestra de la confianza que ha cosechado en el mercado, la empresa asegura que sus cierres son utilizados por siete de las 10 mayores bodegas francesas, alemanas e italianas. Otras empresas dedicadas a la fabricación y comercialización de cierres sintéticos son Supreme Corq AZ3 Oeno, Vinotop, Vinova, Aratap, Tecnicork, Neocork, o Supercap España.

 

Rosca

Por su parte, el tapón de rosca sigue ganando adeptos a pesar de que en España es prácticamente desconocido y que los expertos no acaban de ponerse de acuerdo sobre ventajas e inconvenientes. Su cuota ha pasado de los 300 millones del año 2003 a 1.240 millones en la actualidad. Cuenta con un grupo de presión, la International Screwcap Initiative, creado por bodegueros que subrayan la seriedad del producto. También tiene fuertes detractores, que acusan a este cierre de ser el causante de procesos de sulfatación, aunque minimizan este problema en los vinos blancos.

 

Zork

Por su parte, el Zork, comercializado por la empresa australiana del mismo nombre y distribuido en España por Discosaga, va más allá, hasta trasladar al vino la cultura del abrefácil. De hecho, con él se dice adiós a una de las principales dificultades para el público neófito en el ritual de apertura. Según Xavier Gallarza, responsable de Discosaga, este sistema sella como una tapa y sale como un corcho. Diseñado para resolver problemas de oxidación aleatoria y teñido del corcho, Zork permite la extracción a mano: sólo se necesita remover la presilla para romper el sello y tirar del tapón, que incluso "sonará como un corcho al ser extraído, lo que preserva la sensación de celebración". Los responsables de Zork aseguran que el tapón puede ser convenientemente resellado después de abierto, y que preserva perfectamente la integridad del vino.

 

Cristal

El último grito lo ha dado el tapón de cristal, el Vino-lok. Hará unos cuatro años que fue desarrollado por la multinacional alemana Alcoa, por lo que aún faltan estudios concluyentes sobre sus cualidades. En este caso, el vidrio no se encuentra en contacto con la botella. El tapón de vidrio tiene un "anillo en O" de acetato vinil-etilénico que es la parte que entra en contacto con la botella de vino, asegurando con ello una permeabilidad mínima. 

 

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